Torrente de vida
Fotos: Carolina Mendoza

Existe una frase popular cuyo propósito es evidenciar que el agua es vida. Sin embargo, aquel día en el Circuito mágico del agua yo no viví. Había muerto y resucité en el paraíso tras gozar de tanta belleza. Cada gota que caía rebotaba en cada una de las personas y las invitaba a darse un baño. Todos tenían ropa, pero en ese momento a nadie le importaba mojarse por el solo hecho de ser salpicados con el chorro de agua sincronizada.
El circuito mágico de agua se inauguró hace más un año el 26 de julio para orgullo de los limeños y del Perú entero. Ha sido catalogado por los Record Guinness como el complejo de fuentes más grande del mundo y, también, por poseer la fuente más alta del planeta en un parque público. Precisamente, es allí donde todos los días llegan centenares de visitantes para escaparse de la rutina, del aburrimiento y darse un chapuzón en el Laberinto de Ensueño. Nadie se salva de quedar seco. Ni siquiera los fotógrafos, con todas las precauciones del caso, pasan desapercibidos para los chorros de agua, que de manera cautelosa modulan su fuerza para darnos una empapada.

La música al compás de la fuerza del agua ocasiona que las fuentes cobren vida propia y hacen que cada uno de nosotros se quede con la boca abierta. Las luces sincronizadas, disparando hacia el horizonte provocan que las sombras se pierdan en el agua bajo la forma de extrañas figuras y símbolos.
Todo el despliegue tecnológico para hacer que los chorros de agua salgan con tanta fuerza y las luces se sincronicen al ritmo de la música no es tarea fácil. Para ello se ha desplegado la última tecnología en el campo de las fuentes cibernéticas, lo cual hace que las coreografías sobre el agua sean casi perfectas. Eso sí, bajo cualquier ritmo, porque el agua no se hace problema y se mueve al son.

Las doce fuentes forman un maravilloso espectáculo cibernético donde la interacción entre la luz y el agua hacen un espectáculo sin precedentes. No se quedan atrás las melodías clásicas que junto a los rayos laser forman diversas imágenes alucinantes. Con todo esto, la fuente mágica y su chorro de más de
Muy aparte de la fuente mágica, la de la fantasía es la que más aplausos se lleva. Las largas colas formadas para ver el espectáculo valen la pena. La fuente de la armonía forma una pirámide perfecta iluminada bajo una tenue luz ámbar. Una alegría muy aparte proviene de los propios visitantes quienes, pese al frío, no dejan pasar esta oportunidad para robarle un chapuzón a la vida y correr antes que los chorros de agua los alcancen. Tarea difícil de cumplir porque el que entra obligatoriamente sale empapado.

Todas las razas se entremezclan en el laberinto del ensueño. Acá el agua no se le niega a nadie y aunque el termómetro marque frío, todos se olvidan de él. Una instantánea dentro de los barrotes de agua es la foto más popular. Todos sonríen encantados bajo el hechizo mágico de agua.
Nos adentramos más y vemos que bajo el túnel de las sorpresas los avezados visitantes desfilan en fila india. Ni siquiera el más rápido se escapa. Es una sensación de frescura que, lejos del chapuzón recibido, nos envuelve en un mar de felicidad y ensueño.

Pero ¿Acaso no es un orgullo tener tremendo parque en nuestra ciudad? Así es, por eso el mantenimiento y cuidado no debe escapar de nosotros. Lima posee uno de los parques más bellos del mundo. Ya ven como los peruanos si podemos. Ojalá que el agua no se estanque y la magia se traslade al llano para qué el chorreo nos llegue a todos.




