La Gringa y la Inga
Jueves, Enero 31st, 2008En el Perú nos caracterizamos por carecer de memoria. Un presidente que malogró el país en los 80’s fue reelegido por el voto de casi a mitad de la población. Perdemos la razón, nos cegamos y vasta ue nos hablen bonito para que nos enamoren. Políticamente, tenemos la mente de una empleada del hogar a la cual el patrón, pese a que conocemos que tiene esposa, enamora con el floro más barato del mundo.
Dejemos la política y pasemos a un tema más pintoresco. Cuando hablamos de la farándula, específicamnete, de los personajes que habitan por este mundo, nuestra memoria se nubla. Acá jamás nos acordamos de algún artista. Por esa razón, sabiendo a lo que me enfrentaba, decidí conocer a la Madre María de la congregación de las Hermanas de la Misericordia. Vive en Chulucanas (Piura), donde hace labor social junto a sus demás hermanas. Una de ellas llamó e informó que la Madre María tenía un sueño: Conocer a la Gringa Inga.
Así que dejando por un momento su labor, viajó hasta Lima. Acá nos encargamos de hacer su sueño realidad.

Son casi idénticas. Tienen la misma alegría, son extranjeras, viven la ilusión de un mañana mejor y nunca dejan de sonreír. Apenas se vieron, sus ojos no pararon de brillar. Y con un ¡Oh, my god! y un beso en la boca sellaron este feliz encuentro. ¿Por qué esta humilde hermana tenía ese sueño?, ¿Qué tiene la gringa Inga que la hace tan carismática, pese a los años y a uno que otro tornillo safado?, ¿Por qué la hermana no pidió conocer al Papa o al Cardenal?
Hay un sin fin de interrogantes. Lo que queda para el corazón es ver la alegría de una pesona que ha entregado toda su vida a Dios y cuyo sueño es conocer a una persona sencilla. Quizás la gringa Inga, en su humildad, encierra ese ángel divino que todos algún día quisiéramos alcanzar. Ojalá que pronto. Un comercial y regreso





