Minutos de pasado
subir a un bus para volver a tu ciudad natal siempre es un placer. Por la familia y los viejos amigos. Pero sobre todo por ese recuerdo de todas las cosas vividas que siempre nos parecen lindas e indescriptibles y que, antes al estar lejos las tenía como perdidas, como olvidadas. Salir a la calle y caminar por las calles de su ciudad natal es un placer.
Ya acabada la universidad no me quedaba nada que hacer en Piura (salvo cuestiones personales). Así que por obligación y por el terrible calor volví después de varias semanas a mi ciudad. Me sentí tan cómodo como cuando era niño, con el incansable placer de vivir otra vez en esa ciudad, como si nunca, nunca me hubiera marchado. Al bajar del bus sentí el viento clásico y una ligera alegría. Atrás quedaron los cursos, los profesores y los chifles de eche.
El sonido de los automóviles había sido forzado porque iba en sentido contrario de la realidad histórica. Recuerdo siempre las calles muy estrechas y ahora veo grandes avenidas y vías de evitamiento. Siempre iba al mismo supermercado, pero ahora lo han cerrado y aparecen frente a mí cuatro gigantescas opciones. Cada una mejor que la anterior. Me da gusto que el progreso no sólo se quede en la capital sino que llegue también a las provincias. Lo mismo sucede en Piura. El norte crece cada vez más rápido y eso es bueno porque da y crea más oportunidades laborales y de otros tipos.
Cada vez que voy a Chiclayo empiezo a ver menos el cielo desde la tierra. Una gran cantidad de edificios se han levantado como en perspectiva y símbolo de desarrollo. Ahora vivo en uno de ellos. Todos los días subo a la azotea y me doy un baño de ciudad. Es buenísimo.
Recorrí en carro por los alrededores de la ciudad con un aire de deuda. Con una ingratitud y nostalgia al mismo tiempo. Y es que cuando uno está lejos de todas sus primeras aventuras siente que ha perdido el tiempo, que está en nada.
El progreso está cada vez más cerca y es el enemigo de la nostalgia. Depende de cada uno y de cómo lo tomemos. Podemos utilizarlo según nos complazca. Usted decida.
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