A propósito de la minería
Lunes, Enero 7th, 2008
Piura por muchos años ha sido conocido por sus playas, burros y algarrobos. Hoy la tensión política ha hecho que su sierra se vea comprometida en una serie de disputas que han terminado de separar a los pobladores y a todo el país. Cada quien defiende su posición y la considera sagrada. Todos los medios han cometido faltas y en vez de revertirse siguen en sus errores y a la vez arrastrando a la opinión pública a estar desinformada.
Desde el inicio la entrada de la minera Majaz fue violenta y eso ocasionó el malestar en la zona. La falta de un diálogo alturado donde se informe de todo a la población deja un sin número de cabos sueltos que las autoridades tratan de manejar a su antojo. Allí el centro del problema. Y es que cuando ingresan sin permiso a nuestra casa lo más normal es que se reaccione con violencia.
Lejos que uno tome una posición a favor o en contra de la minería, lo que hay que tener sobre la mesa es información verdadera y los acuerdos políticos. Sólo así se verá si realmente el gobierno va a asegurar el cuidado de la zona. Aunque sabiendo de la trayectoria y el ansia de poder y corrupción de nuestras autoridades la respuesta está cantada.
Aquí de lo que se trata es de tomar una nueva visión sobre los recursos naturales, de lo que representan y de toda la biodiversidad que será afectada cuando Majaz ingrese con su maquinaria a cambiar esta agropecuaria ciudad por Piura la minera. Y es que a nuestras autoridades cegadas por el poder y la corrupción ven en esta actividad una mina de oro.
En el mundo hay muchos ejemplos de convivencia entre la agricultura y la minería. Sin ir muy lejos en Chile se respetan los acuerdos. Y es que allí el gobierno sí vela por los intereses del pueblo. No tiene abandonada a su suerte a la población y sólo recurre a ellas en campaña electoral. De lo que se trata es de hacer patria a costa de muchos en beneficio de pocos.
Aquí la participación activa de toda la población es de vital importancia, pues en un estado donde nuestros gobernantes manejan a su libre albedrío los acuerdos, si no hay una voz de protesta los perjudicados seremos nosotros. Es aquí en donde la unión hace fuerza contra la corrupción. De los mismos piuranos depende que el agua, la biodiversidad y las tierras se conserven. Porque lejos de argumentos a favor o en contra, si no se está vigilante terminaremos por perder nuestros páramos y de volver cierto el estereotipo limeño de que Piura no es más que Máncora y un extenso desierto.




